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September 25 LA RISA DE LOS SABIOS(Gracias HariKaur!!)
No hay nada en este mundo a lo que te puedas aferrar. Pero, ¡qué difícil es soltarse!
SAT NAM.
(Hari)
Dado que todo no es sino
exactamente lo que es
uno bien puede estallar en carcajadas.
LONG CHEN PA
El fin de toda nuestra búsqueda
será llegar a donde comenzamos
y conocer el lugar por primera vez.
T.S.ELIOT
Dentro del Gran Misterio que es,
en realidad no poseemos nada.
¿Qué es, entonces, esta competencia que sentimos
antes de pasar, uno a la vez, por la misma puerta?
RUMI
September 24 Enseñanzas de Swami Maitreyananda
Swami Maitreyananda Presidente de la Federación Internacional de Yoga.
Yogasiromani Gopalji, Swami Maitreyananda Saraswati, Lama Khepo Tenzin Rimpoche (Tibet-India). Director de los Centros Kagyu de Budismo Tibetano de Chile, Argentina y Perú, Presidente de la Comisión de Comunidades Budistas del Parlamento Argentino de Religiones, y Yogacharya Dileepji, Director de International Gurukulam.
Augusta Institución Espiritual, en la que conviven Swamis,
Profesores, Alumnos y Miembros de todas las religiones.
Sus Instituciones alrededor del mundo han trascendido toda
forma de división y separatividad religiosa.
Swami Maitreyananda Saraswati
Presidente Mundial del Yoga
International Federation of Yoga
Director de Aurobindo Sivananda Yoga
Ashram ha transferido la presidencia
de la Comunidad Yoga de Argentina a
Swamini Matayogananda Saraswati
( Yogacharini Eugenia Paola Salas)
September 14 El Símbolo- 3a Parte -
EL TIEMPO DEL SIMBOLO
El tiempo se presenta como un absoluto y para cap tarlo conviene experimentar por uno mismo una nostal gia del conocimiento, una constante apertura, un ape tito.En la medida de este deseo de conocimiento, de esta apertura, y apetito, el símbolo entrega su conte nido, o mejor, se revela, pués el conocimiento simbó lico es comparable a una revelación.
Esta revelación posee a la vez un carácter personal e impersonal. Personal, ya que la revelación unida al símbolo depende del nivel de aquel que la recibe Imper sonal pués siempre es semejante y no varía en el tiem po.Si el conocimiento simbólico se presenta como una comunión, no consiste sólo en la unión del que apren de con el contenido de lo aprehendido, sobrepasa es tos límites. Como toda revelación exige la transmi sión aún siendo incomunicable.
Por ello el símbolo se presenta como un soporte a través del cual lo absoluto penetra en lo relativo lo infinito en lo finito, la eternidad en el tiempo. Gra cias a él se establece un diálogo y se opera una trans formación: lo trascendente se impone.Dios quiere reve larse al hombre, el símbolo permite oír su voz.No se trata de contactos efímeros o al menos no lo son si aquel al que conciernen es capaz de retener lo cono cido, de traspasarlo a su existencia y vivirlo como tal.
La expresión "in illo tempore" que leemos en la Bi blia y que se encuentra al comienzo de las leyendas bajo la forma de "érase una vez", indica un tiempo en el que el pasado y el futuro No podrían intervenir. In illo tempore significa a la vez una salida del tiempo y una entrada en la eternidad, un tiempo acce sible desde ahora.
Dice Mircea Eliade:"Se le pide al cristiano conver tirse en cuanto tal en contemporáneo de Cristo, lo que también implica una existencia concreta en la his toria así como la contemporaneidad en la predicación, de la agonía y de la resurreción de Cristo".
En ese tiempo sagrado se sitúa también el tiempo del símbolo. Concierne al tiempo del hombre interno, del hombre espiritual, del hombre orientado, es de cir, del hombre salido de su caos.
El símbolo detiene al sol, ya que el tiempo sacrali zado está más allá del tiempo creado en el mundo, co dice San Agustín: "El mundo no fue creado en el tiempo, sino con el tiempo". Pero este tiempo que acompaña la creación del mundo es rebasado por el símbolo.
LA FUNCION DEL SIMBOLO
El símbolo religa lo alto con lo bajo,creando entre lo divino y lo humano una forma de comunicación que los deja unidos. En su realidad profunda da testimo nio de la presencia de lo divino, traza un círculo en torno a lo sagrado y por este hecho es comparable a una revelación.
El hombre siente asì una experiencia más o menos ine fable de lo divino, que adopta formas diversas depen diendo del punto de la trayectoria sobre la que los símbolos se sitúan y del nivel espiritual del hombre que deviene sujeto de dicha experiencia.
¿Cómo manifestar la naturaleza o la presencia de Dios si no es por símbolos? Un texto de Máximo de Tiro evoca perfectamente lo que queremos expresar:
"Dios, padre de todas las cosas, y su creador es anterior al sol y más antiguo que el cielo; más fuerte que el tiempo y la eternidad, y más fuerte que la naturaleza entera que transcurre, Su nombre es indecible, y los ojos no podrían verlo...al no poder captar su esencia, buscamos ayuda en las palabras, en los nombres, en las formas animales, en los árboles y en las flores deseando comprenderlo prestamos a su naturaleza las bellezas que nos son accesibles..."
LA EXPERIENCIA ESPIRITUAL SE SITUA EN EL INTERIOR DE LA FE, PERO DE ALGUN MODO SOBREPASA A LA FE, YA QUE SE VUELVE CERTEZA.
Según los místicos del siglo XII, no determina un estado duradero,sino que se presenta por relámpagos, comparables a hendiduras a fisuras que quiebran la corteza y de algún modo la entreabren.
El símbolo es un modo de lenguaje que suscita un es do de consciencia. El que lo capta alcanza otro esca lón en la escala cósmica. La experiencia del símbolo se convierte así en experiencia espiritual, es delei te, dilatación del corazón, expansión del alma. Se equipara con la experiencia mística, el alma se transforma e iluminada penetra en la vía del discerni miento y la sabiduría.
Marie-Madeleine Davy.
September 11 El Símbolo. -2a.Parte- LAS HUELLAS DE LA PRESENCIA DIVINA
La realidad simbólica es innata en algunos hombres
intimamente ligados y alimentados por el mundo de lo
invisible, como un embrión es alimentado por la madre
que lo lleva en su seno.
La percepción de la realidad del símbolo encuentra
la realidad del yo profundo; por supuesto es importan
te no confundir este yo espiritual con la conciencia de
orden psicológico.
El símbolo crea una relación entre la fuente origi
nal del hombre y su finalidad, es decir,conduce al hom
bre de su origen a su término siendo origen y término
igualmente divinos.
De la atencion puesta en la búsqueda de la presencia
divina nace la vigiliancia ejercida respecto a los sig
nos que la manifiestan. En su viaje terrestre el símbo
lo será el maná que alimenta al peregrino en su cami
nar por el desierto, y no sólo lo reconforta, sino que
se convierten una prueba de la acertada dirección de su
orientación.
Cuando la experiencia de Dios está viva en él,el hom
bre saborea este encuentro; si Dios parece ausente, el
hombre busca signos, busca huellas,con el fin de encon
trarlo.
El hombre percibe oscuramente la comunidad de suerte
y destino que le une al universo....Este mundo se le a
parece lleno de misterios que el conocimiento físico y
cosmico no agota. Quiere describirlo, conocerlo y espe
rimentarlo. Pero cuanto más misteriosa es una cosa más
inasible resulta en el lenguaje común... Lo sagrado es
por excelencia lo que no puede circunscribirse con pa
labras, por ello es conveniente encontrar una especie
de intermediario para traducir lo inexpresable.
El símbolo crea una especie de transparencia, por él
se crea una presencia de sí consigo mismo. El hombre es
ta orientado, halla su yo verdadero y se encamina en
una vía de liberación; hace surgir el cuerpo espiritual
o cuerpo de resurrección.
El símbolo está lleno de vida en la medida que se
percibe por un movimiento del alma que se dirige de la
periferia al centro.
En nuestra existencia cotidiana, miramos y juzgamos
según nuestro estado y nuestro punto de vista,y uno y
otro se modifican constantemente. Las cosas son para
una conciencia media exactamente lo que representan pa
ra ella. Lo mismo ocurre con el símbolo, puede no ser
captado por falta de visión.Si lo ligamos al tiempo su
caducidad aparece de inmediato; en la medida en que se
presenta como un modo de lenguaje revelándonos un cono
cimiento es el desvelamiento de una marcha ascendente
que rompe con lo provisional y por eso pertenece a una
tierra transfigurada.
September 10 El Símbolo.-1a. Parte- Marie-Madeleine Davy, filósofa y mística cristiana
analiza los símbolos, su significado y relevancia en
la tradición del cristianismo;afirma que la posición
de los símbolos varía según sea el grado de profundi
dad por el que se transita en el camino del despertar
espiritual. Su interpretación sobre algunos símbolos
del cristianismo se sitúa en este contexto: el del es
tadio en que se encuentra la persona que se ve inter
pelada por el símbolo, distinguiendo entre el estadio
carnal y el espiritual.
LA NATIVIDAD
DE CRISTO
En el estadio carnal el hombre medita sobre el
Niño-Jesús, nacido en el pesebre,en un lugar concreto
y en un momento determinado, se suscita una emoción
pasajera y un sentimiento de afecto que puede desapa
recer en cuanto el pensamiento abandona el objeto de
su reflexión.Pero el hombre espiritual meditará sobre
el mismo símbolo a un nivel diferente partiendo de la
realidad histórica del nacimiento de Cristo comprende
rá que esta natividad representa la unión de lo humano
y lo divino que se prolonga en cada ser.Cualquier alma
está destinada a convertirse en un pesebre en el que
Cristo nace perpetuamente. Y este nacimiento constitu
ye un estado de ser un modo de pensar y de actuar y en
consecuencia UNA MANERA DE EXISTIR.
Por ello las relaciones consigo mismo y los demás
se volverán diferentes pués todo hombre se nos aparece
como un Cristo, o al menos, capacitado para serlo.
LA CRUZ
El hombre carnal considera la crucifixión con todo
realismo, con lo que implica de dolor y sufrimiento
físico, en un tiempo dado,un momento determinado, un
lugar exacto refiriéndose únicamente a la persona
de Cristo. El hombre espiritual contempla en el símbo
lo de la cruz un desmembramiento cósmico abarcando to
das las direcciones, es decir, extendiéndose a todos
los puntos cardinales. Nada queda excluído: el hombre
bre, el animal, la planta,las piedra participan en la
crucifixión y en la redención. El hombre mismo está
destinado, en su cuerpo y en su espíritu, a compartir
esta crucifixión. Pero Cristo ha resucitado y el cos
mos entero tiene que participar de su gloria.
EL SOL
El hombre carnal se limita al sol externo en sus be
neficios y también en su aspecto nefasto. Tendrá pre
sente su luz y su calor, sus relaciones con la natura
leza y con el hombre.En cuanto al espiritual, conside
ra el sol en su realidad, pero sabe que hay otro sol
que alumbra su propia tierra y que también posee des
lumbramiento y energía. Inunda de claridad la mirada
del hombre espiritual y lo transforma en cuerpo glori
oso.
Como vemos nada hay de falso en el plano carnal,pe
ro todo está allí limitado, ya se trate del espacio
o del tiempo. El símbolo, en su exterioridad, a ni
vel carnal, queda en el circuito de lo que vive y
muere lo que nace y pasa, lo que está cerrado y se
parado pero el símbolo,aprehendido en un nivel espiri
tual se hace puente, presencia, lenguaje universal,vi
da concebida en otro orden:el de la eternidad.
El símbolo concebido únicamente por el hombre car
nal está privado de eco, y permanece en una zona de
sombra; en cambio con el hombre nuevo o espiritual ya
es verbo, luz, hierofanía y teofanía, inaugurando por
ello un tiempo nuevo: el de la transfiguración.
Pero no deberíamos concluir que el símbolo esté re
servado para una minoría, es decir, a los perfectos
excluyendo a la mayoría. El símbolo a todos se presen
ta, y se ofrece con magnificencia a la mirada del mis
mo modo que el sol ilumina a los buenos y a los malos.
La elección depende de los hombres, de su apetito, de
la calidad de su amor, de su libertad, del sentido de
su búsqueda. Si el símbolo es raramente considerado
en la profundidad de su contenido, es únicamente por
que los hombres se desvían, o mejor, no lo advierten.
En cuanto al hombre que aprehende el misterio del
símbolo y lo vive en sí mismo, no emite el deseo de
separarse de la colectividad, sino que sufre al no po
der compartir su tesoro.
Los místicos, los artistas, los poetas salvan la
realidad del símbolo y a través de ellos conviene
buscarlo.El filósofo, en la medida en que es amigo
de la sabiduría,es capaz de comprender el contenido
del símbolo. El intelectual tiene la ventaja del sa
ber, y sin embargo ese saber puede no convertirse en
conocimiento y significar por consiguiente una forma
de ignorancia privada de amor.
September 01 "LOS PANQUEQUES"Los Panqueques Cuando yo era chico me gustaban mucho los panqueques. Les cuento esto porque así como Jesús multiplicó los panes e hizo ese milagro, mi mamá hizo un milagro al revés. Cuando era chico me gustaban los panqueques. Al mediodía mi mamá, hizo los panqueques para todos. A la noche había quedado mi mamá conmigo solo. Ella vino después que habíamos tomado la sopa y me dijo. “-Del mediodía quedaron dos panqueques, a vos te gustan mucho, cómetelos “. Le dije -”No, son dos panqueques, Usted se come uno y yo me como el otro “. -”No, a vos te gustan; cometelos “-”No, yo como el mío, el suyo no lo como “. Al ratito mi mamá levanto los platos, viene y me dice “mira, mientras lavaba los platos en la cocina, me comí mi panqueque; aquí tenés el tuyo”. Entonces empecé a comer mi panqueque. Cuando llegué a la mitad me dí cuenta que mi mamá había hecho un milagro: había juntado bien los dos panqueques. Yo podía haberme quedado con el gusto del panqueque, pero yo también podía haberme dado cuenta que mi mamá había hecho un milagro. No solamente el milagro era hacer dos panqueques en uno, sino que me di cuenta que mi mamá se ingenió para hacer eso y se ingenió porque me quería. Yo sabia que mi mamá me quería, pero cuando uno reconoce un signo, eso le deja una marca en el corazón, y da seguridad. Eso sana y ayuda a vivir. El panqueque pasó, la marca que me dejo mi mamá, eso está. Es algo que no se ve, es una marca que queda en el corazón . Siempre, y aunque sea duro, la marca queda, el asunto es reconocerla porque el corazón siempre es blando. El corazón del pueblo es blando, no es que sea duro, lo hacemos duro para no sufrir muchas veces, lo hacemos duro para no luchar muchas veces, lo hacemos duro por comodidades. Pero el corazón es blando; las cosas quedan. Quedan ahí acumuladas. El asunto es reconocerlo. ........................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... El signo nunca se entiende del todo, pero el signo cura, ayuda a ver más, ayuda a caminar, ayuda a ponerse de pie, ayuda a hablar, ayuda a escuchar.
El que hace el signo tiene como una seguridad y algo así como un ingenio. P. YORIO
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