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July 25 Trata de "En el Espacio de Meditación"
Una Cita:
July 07 El Yo primordial o Testigo puro. 2º parte. En la 1º parte de este tema Wilber sugiere tres experiencias para vislum
brar al Yo primordial, ahora nos lleva a recorrer una parte de esa sabiduría
ancestral, común a toda la humanidad, de la que surge la certeza del Ser úni
co presente y a la vez trascendente en todas las personas y en todas las cosas.
El Chandogya Upanishad dice:
"En la misma esencia de tu ser no percibes la Verdad, pero en reali
dad está ahí. En eso que es la esencia sutil de tu propio ser, todo lo
que existe Es. Esa esencia invisible es el Espìritu del mundo entero.
Eso es lo verdadero eso es el Ser. ¿Y tú? eso eres tú.
El "tú" que es Eso, dice Wilber, no es tu identidad individual y separada, el
ego, esta o aquella identidad. Ese "tú", por el contrario, es nuestra esencia más
profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil que
trasciende nuestro ego mortal y participa directamente de lo Divino.
En el judaísmo se lo llama el Ruach, el espìritu divino y supera lo individual que
se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del Nefesh, el ego individual.
En el cristianismo, es el pneuma, el espíritu que mora en nosotros y que es de
la misma naturaleza que Dios, y no la psique o alma individual, que en el mejor de
los casos solo puede adorar a Dios.
Coomaraswamy dice que la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una
persona y su alma individual y mortal constituye un principio fundamental de la
filosofía perenne, de esa sabiduría que está en el origen de las religiones y que
surge del fondo de la conciencia humana.
Se trata de verdades que constituyen el legado de la experiencia universal de
la humanidad. En lo que respecta a la condición humana, y a la forma de acceder
a lo Trascendental, hay una especie de acuerdo o coincidencia entre muchas de
estas verdades. En ellas se afirma la necesidad de que el pequeño yo debe morir
para descubrir su identidad suprema en el Espìritu universal con lo cual se pro
duce un Renacimiento, que es descripto de formas diferentes por las diversas
tradiciones religiosas, pero que conduce a un mismo fin: la muerte del ego indi
vidualista que se desapega de todas sus identificaciones y así puede salir a luz
su Real identidad.
July 01 El Yo primordial o Testigo puro. ¿Quién es este Unico Yo que desde siempre constituye
nuestro ser más profundo?, se pregunta Ken Wilber...
Y, ¿cómo puedo conocerlo?...
Propone tres modos de llegar a experimentar el
Yo primordial:
1) Responder al koan zen que dice: "Muéstrame tu Rostro
Original, el rostro que tenías antes de que tus padres nacie
ran". El rostro original es el yo sin forma anterior al mundo
manifiesto, al nacimiento de nuestros padres, al Big Bang y
el que seguiremos teniendo después que el cuerpo y el mun
do se disuelvan.
Para imaginarlo es necesario abandonar la identidad con el
cuerpo y con el ego, afirmar "yo no soy esto, yo no soy eso",
morir a la sensación de identidad separada: descubrir al No
Nacido, simplemente "Esto".
2) Imaginar como será el mundo 100 años después de nues
tra muerte, personas diferentes, tecnologías diferentes, mu
chas diferencias pero existe algo que nunca cambia...la Vacui
dad, el Espìritu. El Yo primordial, el Testigo puro será el mismo
de ahora, de este mismo instante, el mismo que es antes del
tiempo.
Dice Erwin Schrödinger, cofundador de la mecánica cuánti
ca: "La conciencia es un singular del que el plural es descono
cido. No es posible que esta unidad de conocimiento, senti
miento y elección a la que usted llama yo haya saltado al ser
procedente de la nada en un determinado momento, no hace
mucho tiempo; este conocimiento, sentimiento y elección, por
el contrario, es esencialmente eterno, inimitable y numérica
mente uno en todas las personas, por no decir en todos los se
res sensibles..."
El Yo primordial es todo, es la humanidad entera...amamos,
sufrimos y lloramos con el otro...nada es ajeno al Yo primor
dial.
3) Al imaginar cómo eramos hace 1000 años o como sere
mos en otros 1000 años, al abandonar la identificación con el
cuerpo y con el ego, descubrimos lo que nos trasciende: el YO
o TESTIGO PURO, sin forma y eterno del mundo entero. En el
sueño profundo sin sueños entramos al dominio de lo sin for
ma, la dimensión de la conciencia pura.
Dice Ramana Maharshi: "Lo que no está presente en el
sueño profundo sin sueños no es real."
Cada noche se muere a la sensación de identidad separada,
nos sumergimos en el océano infinito que es nuestro Rostro
Original.
Los tres modos de acceder a la experiencia del Yo Primor
dial son ejemplos de muerte, pero no de muerte física sino
de muerte a la sensación de identidad separada, que es la
única que revela el secreto de la vida eterna.
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